![]() |
||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||
| [ RELATOS I HISTORIA I POEMAS ] | ||||||||||||||
Relato 4: La estrategia de los garbanzos Hay ciertos lugares que nos asaltan por su propia imagen y otros que nos recuerdan hechos sucedidos, que nos modificaron y nos hicieron otro tipo de personas. Un puente en un parque a metros de la casa de gobierno de Mendoza es ese lugar para mí, solo una calle abajo y otra arriba. El 4 de abril de 1972 yo estaba en mi casa y me enteraba de todo por un viejo televisor blanco y negro. El país se convulsionaba poco a poco, pero no era algo extraño ya que en el mundo pasaba lo mismo. Una época de cambios donde las ideologías corrían a la velocidad de la luz y las novedades del espectáculo lentamente. El mayo francés sucedió en el 68 y en el 69 el “cordobazo” y sin embargo ver una película en la televisión filmada 10 años antes era una novedad, casi una sorpresa. Actualmente las películas recién estrenadas se consiguen en cualquier estación de tren o las pasan en el cable casi con horas de diferencia al estreno, pero hace largo tiempo que no me entero de ninguna idea nueva que haya surgido en otros países, ni aquí. (del libro "Gagarín y las sirenas del mundo " a publicarse por lipidindi)
Relato 3: Los botines “sacachispas”
(del libro "Gagarín y las sirenas del mundo " a publicarse por lipidindi) Relato 2: Una discusión acerca del amor Como ya dije, de chico tengo muy pocas fotos, seguramente porque “no estaban para fotos con tantos problemas”. El caso es que mi primera infancia se reduce a muy pocas imágenes que pueda repasar ahora. Pero debo haber vivido un día a día, alguna rutina, no sólo la discusión aquella de mi madre dolida y mi padre alcohólico, tampoco solamente el puñetazo contra el vidrio de la puerta y la mano sangrante después de vaya saber qué conflicto. De todo ese mundo tengo escasos recuerdos. Creo acordarme de un hecho imposible, mi madre y yo visitando a una tía que vivía en una casa enorme con un gran portón en la entrada y un parral a medida que ingresabas a la casa: casi imposible porque esa tía vivía en un lugar así cuando yo la visitaba en el cochecito con casi un año de vida. Después de eso tengo un mundo de anécdotas a nivel del piso, casi un muestrario de baldosas porque, rara vez, recuerdo una cara de esa época. Algunas siestas interminables y yo jugando con mi hermana a cualquier cosa, y un accidente de “esgrima avanzada” con una aguja de tejer que terminó enterrándose en mi paladar. De esa época me queda un inventario de sucesos escuetos y generalmente tristes. Mi padre en la vereda sentado en el antepecho de la ventana, pensando vaya a saber en qué fantasmas, con su vida de aviador y su alcoholismo a cuestas. Después, una cadena infinita de desengaños, “mujeres interesadas”, los “buenos” y los “malos” y toda esa cantidad de obviedades que tiñen la vida de la gente casi nada queda en el recuerdo, salvo las idas y vueltas de una familia desintegrándose. Tal vez lo más claro sean los pisos de baldosas blancas y negras de la casa de la calle Barraquero, en Mendoza, con su pasillo largo y un montón de detalles que pagaría por recordar precisamente ahora, y mi padre llegando de un trabajo extraño y poco definible como aviador, esquiador o cualquier cosa que suponga una aventura. Yo arrojándome a sus piernas cuando llegaba y… punto. Ahí terminan los recuerdos. Después, un desfile de comentarios acerca de la falta de amor, la violencia, la traición, el abandono y las familias desarmadas. Todo cerraría perfectamente si no fuera por un simple detalle, un mínimo e ínfimo detalle: yo jugaba con unos amiguitos en la verdea de mi casa, mas o menos entre los tres y los cuatro años y corriendo por esa vereda estrecha el freno de una moto estacionada se me clava a milímetros del ojo, casi lo pierdo y hasta hoy una leve cicatriz recuerda el hecho, de ahí en más gritos sangre en la cara y algunas corridas que casi no recuerdo. Pero en todo ese bullicio mi padre me levantó en sus brazos y me apretó firmemente. Nada, ni el más terrible argumento pueden hacerme olvidar de ese momento donde sentí que mi padre me amaba. Un par de años después, mi familia se desmembró y jamás volví a verlo, escuché miles de comentarios de odio y abandono pero nada me hizo creer jamás que ese pobre hombre no me amaba. Un simple y sencillo abrazo valió los pocos años que estuvimos juntos y no necesité más nada para comprender que entre que nací y mas o menos los cinco años tuve un padre que me amó a pesar de sus fantasmas, sus dolores y su alcoholismo. (del libro "Gagarín y las sirenas del mundo " a publicarse por lipidindi) Relato 1: Gagarín y las sirenas del mundo
No sé bien si ese hecho puede haberme afectado, teniendo un año y en la seguridad de los brazos de mi madre. Pero no caben dudas de que la época en que nací fue un huracán, una vorágine de sucesos y cambios constantes que marcó para siempre la humanidad. Años más tarde Gagarín se estrellaba en la campiña rusa probando un avión y, según cuentan, tratando de evitar un poblado y para mí se terminaba una etapa, como tantas que vendrían después, y moría uno de mis primeros héroes, éste a diferencia de la mayoría, de carne y hueso. En muchos momentos me he encontrado tratando de recordar más anécdotas sobre mis primeros años, pero es difícil. Muy pocas fotos porque había problemas en mi familia y “poco tiempo para sacar fotos” y como todos saben las fotos sirven para reconstruir los momentos donde la memoria se engaña a sí misma. Ahora trato de recordar cuándo sonaron nuevamente las sirenas en las capitales del mundo, y no puedo recordar nada, estuve cuando el hombre llegó a la luna, cruzando la calle de la mano de mi madre y no sonó ninguna, quizás sólo en los bombardeos o en catástrofes, pero nunca en todas las ciudades. Ese quizás haya sido el último momento de unión entre los países, entre las diferentes culturas o tal vez haya sido sólo una expresión de deseo de mi madre y jamás, jamás sonaron todas las sirenas del mundo ante un suceso. (del libro "Gagarín y las sirenas del mundo " a publicarse por lipidindi)
En esta página en arte: iinicio I textos I música I producción I En diseño: I gráfica I web I producción I Si utilizas información de aqui por favor mencioná la fuente. No temgo problemas en compartir todo pero la ley de nobleza en internet es citar la fuente. Todos los textos literarios que escribo estan registrados en propiedad intelectual y la musica en SADAIC. todos los aportes qe hagan serán bienvenidos desde "contacto" de cada sección según el tema. |
||||||||||||||
Actualizo este sitio permanentemente así que te espero en otra ocasión para mostrarte más cosas Vínculos de interés |
||||||||||||||